14 nov. 2012

¿Tener estilo con un presupuesto bajo?

¿Se puede ser chic con un armario Low-Cost?
Sabemos perfectamente que el dinero no da la clase, pero puedes convertirte en una persona “con estilo” más fácilmente si tienes dinero que si no. Aunque como dice el refrán “La mona aunque se vista de seda, mona se queda”, pero este no es el punto al que quiero llegar ;)
A los que amamos la moda, la ropa y los complementos por supuesto que nos encantaría comprar prendas preciosas, exclusivas y con tejidos divinos, pero muchas, muchas veces nuestro presupuesto no lo permite. Y tu, y yo -y hasta Michelle Obama y Kate Middleton- compramos low-cost.
Michelle Obama con vestido de H&M. Michelle es también asidua de J. Crew y GAP.
Kate Middleton lleva un vestido de Zara.
Amanda Seyfried con traje de Smoking (59,95€) y shorts (24,95€) en color azul de la colección H&M en el estreno de su película In Time.
La actriz Ginnifer Goodwin en la expo"Alexander McQueen: Savage Beauty" en el Costume Institute del Museo Metropolitano de Arte lleva un vestido precioso de Topshop.
El que exista ropa tan trendy y además económica hace que casi todos, o al menos los que vivimos en el mundo occidental, tengamos más prendas de la que necesitamos... seamos pobres o ricos, y como consecuencia desechamos constantemente cosas a las que sucumbimos en un momento de:
¡Pero mira que mono y que barato! me lo llevo!! y luego nos deshacemos de esa "prenda tan mona” sin mayor pena porque nos costó dos duros.
En los últimos 60 años nuestro consumo de fibras textiles ha pasado de 10 millones a 82 millones de toneladas anuales (muy por encima del crecimiento de la población) y como si esto fuera poco tiramos casi 31 kilos de tejido por persona al año.
Y me incluyo aunque en general no soy nada proclive a tirar cosas. Crecí en una familia donde la tela, el hilo y aguja formaban parte de la cultura y me enseñaron a cuidar la poca ropa y zapatos que tenía de pequeña y adolescente.
Tenia los outfit para “el diario” como les llamaba mi madre y los “de salir”, que eran básicamente dos vestidos o conjuntos y un par de zapatos con los que iba al cine, comidas y fiestas del cole o cumpleaños. Mi madre me enseñó a lavar a mano la ropa delicada para que durara más, a lavar y tender la ropa del lado del revés para que no se destiñera y a plancharlas con la temperatura correcta de acuerdo al tejido.
Una de las frases que siempre repetía mi madre es “lo barato sale caro” y siempre se esforzaba y ahorraba para comprarnos lo mejorcito que su presupuesto le permitía, pero eso si, lo teníamos que cuidar como nuestra vida ;)
Y siempre pienso en ella antes de comprar algo. Si algo que me gusta es muy caro, me espero a las rebajas y prefiero adquirir pocas cosas que me duren y que sean de calidad antes que muchas baratas y que tras 4 lavados parezcan un trapo viejo.
Ahora la gente compra mucha ropa, llevan las ultimas tendencias pero muchos lucen igual, sin estilo propio y para mi gusto vulgar, me pregunto si en verdad se ha democratizado la moda como tanto se suele decir.
Analizando esto me encontré con una entrevista a la escritora y blogger Elisabeth L. Cline, autora del libro Overdressed: The shockingly high cost of cheap fashion (que se traduciría a algo así como Sobrevestida: El costo sorprendentemente alto de la moda barata), en donde expone su punto de vista e investigaciones sobre cómo funciona el sistema de producción de pronto moda o fast-fashion. Pronto moda significa colección continua y nació en EEUU. Siempre se está diseñando, confeccionando y vendiendo. Esta moda pasajera crea en el cliente la ansiedad de adquirir algo nuevo cada mes y se pierde la magia de esperar a la próxima temporada para conocer las “novedades” que nos traen los diseñadores cuatro veces al año.
En la entrevista que menciono Cline opina “Que nunca hemos estado en un escenario menos democrático. Antes podías comprar algo que estaba razonablemente bien hecho por un precio justo. Ahora toda la ropa bien confeccionada está sobrevalorada y muy poca gente puede acceder a ella. Para el resto está la ropa barata de poliéster que con poco uso se cae a pedazos. No creo que eso sea democrático”
Una de las declaraciones con las que más me identifico ha sido ésta: “La ropa barata perjudica al planeta, la economía y tu estilo”
Cline explica que los años 50´s y 60´s una tienda por departamentos vendía casi todo a un precio medio, que ajustado por la inflación equivaldría en la actualidad entre unos 50 y 240€, algo que no era impagable. Pero en las últimas décadas ha habido una división de la industria: O todo se ha vuelto muy barato y de poca -o cero- calidad y en el otro extremo excepcionalmente caro.
Hay muy pocas marcas en el mercado con precios intermedios y esto se debe en gran parte a la entrada de empresas de pronta moda o fast-fashion que fabrican a precios extremadamente bajos.
Y Ojo, no es que yo piense que debemos prohibirnos entrar a las cadenas que venden barato, sino de comprar prendas y complementos que realmente vayamos a usar y no ir de Shopping por ir de Shopping. Yo soy bastante asidua de H&M, Mango y TopShop pero siempre reviso las etiquetas, miro las costuras y sólo me compro algo si el patronaje está bien hecho y me sienta bien, que ir como un mamarracho con algo que parece prestado o está mal confeccionado a mi no me va.
Otro problema que señala Elisabeth L. Cline en su libro es que las empresas que venden ropa muy barata muchas veces marcan precios por debajo de su coste de producción en el país de destino para ganar cuota de mercado. Esto ha asfixiado a la industria textil local, tanto en USA como en España y cualquier otro país que antes contaba con una industria textil potente. La ropa, después de la comida es el segundo sector de más consumo y en los últimos 10 años esta industria ha sido mermada ya que es imposible competir con las grandes cadenas y esto ha originado la expulsión de miles de trabajadores en todo el mundo.
¿Hay crisis? Compro barato. Pero si compro barato también contribuyo a que sigan destruyéndose puestos de empleo. La otra opción es comprar a diseñadores locales e independientes o personas o marcas que confeccionan la ropa en tu país si está dentro de tus posibilidades .
Pero simplemente, con que dejes de comprar 5 camisetas, 2 chaquetas o 3 tejanos más cuando ya tienes muchos en tu armario, podrás adquirir una prenda de mejor calidad y que te aporte un estilo mas “TU”
SuccessfulAtStyle_ShopSmart
X.O.X.O.


2 comentarios:

Eva dijo...

Me gustó mucho tu post Annalys! Desgraciadamente es un tema que afecta cada vez a más personas. Yo pienso que es perfectamente posible tener estilo a un presupuesto bajo. Mi lema personal es: comprar lo más barato posible, mientras NO se vea barato. Muchas veces significa que hay que mirar más, pero todas las tiendas incluidas las más baratas tienen alguna prenda de buen corte y buen tejido para incluir al armario como básicos. Combinado con alguna prenda vintage o alguna ganga más extravagante de rebajas surge un estilo personal que al final es lo que más interesa que "ir a la moda".

Fashionista dijo...

Gracias Eva por tu acertada opinion... Tambien estoy de acuerdo contigo, que haciendo mezclas puedes lograr ser tu sin gastarte mucha pasta... A mi me gusta comprar en H&M, topshop o Mango, pero tambien en tiendas pequeñas, ropa de segunda mano, Vintage, etc. Y muchas veces customizo mis prendas para darle un toque diferente. Que el imprimir tu propio sello y tus propias combinaciones es lo que al fin y al cabo te hace ser diferente y marca tu estilo personal. Un besote!